Tras conocerse la decisión de que la FIFA ha decidido otorgar a Rusia y Qatar la celebración de los mundiales de fútbol de 2018 y 2022 ha saltado una fuerte contestación en medios y opinión publica europea -y mundial- sobre esta designación. Es cierto que Rusia no partía con mejores condiciones técnicas que los estados europeos con los que competía. Además, su enorme extensión y escaso apoyo social generaba dudas. Sin embargo sí creo que lo merece y que probablemente será un gran mundial y un éxito organizativo.
El caso de Qatar es, en mi opinión, diametralmente opuesto. Estamos ante una dictadura feudal, donde mujeres, homosexuales e inmigrantes tienen el dudoso honor de compartir discriminación y restricción de derechos en el microestado islámico, famoso así mismo por sus elevadísimas temperaturas en verano y las insultantes diferencias económicas entre su corrupta élite y el resto de la sociedad.
No obstante, vayamos por partes.
Al mundial de 2018 se presentaron finalmente las candidaturas europeas de Inglaterra, Rusia y las conjuntas de España-Portugal y Países Bajos-Bélgica tras diversos escarceos de otras candidaturas.
De entre ellas, está claro que la candidatura inglesa contaba con el aliciente de ser la vuelta a casa, a los orígenes del fútbol y todo el simbolismo que ello rodea. Estadios emblemáticos, clubes de primer nivel, tradición, respeto y admiración hacia su fútbol, fama mundial, infraestructuras...sin duda la británica era una buena elección, a pesar de cierto déficit en plazas hoteleras. Anfield, Old Trafford, New Wembley, el Estadio Olímpico de 2012...habrían sido escenarios espectaculares para los grandes duelo del momento. Sin embargo, la FIFA decidió humillarles con una eliminación en la primera ronda con tan sólo dos votos. El propio de su federación y el de Franz Beckenbauer.
En segundo término, la candidatura conjunta Belga-Holandesa. Que ambos organizaran recientemente una Eurocopa de 2000 pudo pesar negativamente en su balanza, además de que estamos ante países de escaso poder en la escena internacional y de mercados económicos muy pequeños. Y por supuesto en el fútbol de hoy, esto es una variable que decide eventos de esta magnitud. Hicieron del ecologismo y de un proyecto compacto y simple su mayor baza, pero desde el primer momento se sabía que su papel en la designación sería, cuanto menos, discreto. Y así fue.
En tercer lugar, la candidatura ibérica. Sin duda España presentaba las mejores infraestructuras y estadios que el mundo podía valorar. Pocos pueden presumir de poseer una red de alta velocidad tan amplia y moderna, aeropuertos tan eficazmente entrelazados y punteros, y unos estadios igualmente emblemáticos y casi en su totalidad, listos para cualquier evento mañana mismo. Por si fuera poco, Portugal no desentonaba en absoluto, y su pasado como organizador de la Eurocopa de 2004 dejó tras de sí una buena infraestructura para aprovechar. Madrid, Barcelona y Lisboa se sentían favoritas para la designación y ya muchos pensaban en las consecuencias políticas que una unión deportiva y temporal podría traer la realización de un Mundial conjunto. El iberismo, no obstante, tendrá que esperar, a pesar de quedar segundos, y contar con el apoyo explícito de América Latina y el propio Qatar, la FIFA pensó en otro proyecto menos consolidado, menos romántico, pero más rentable: Rusia. Hace años que sabemos que el mejor proyecto, no es siempre el favorito.
Es cierto que muchos criticaron la elección del gigante europeo, pero yo sí estoy a favor de su elección. Se trata de un país en desarrollo de 140 millones de habitantes, que jamás ha organizado un Mundial -algo que con la elección de Río para los JJOO de 2016 parece ser capital- con un importante pasado y presente en el mundo del fútbol y que, en cierto modo, representa a la Europa del este, siempre marginada por la rica y desarrollada occidental.
Que se trate de un país en desarrollo es, en mi opinión, muy importante. El propio presidente de la FIFA, el suizo Blatter, ha remarcado en varias ocasiones que su principal objetivo es convertir el fútbol en aliado de la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
La organización de Sudáfrica para el pasado mundial se debió en parte a esto. Rusia, aún habiendo sido uno de los grantes actores de la escena mundial del siglo XX sigue con unos estándares de desarrollo bajos y, por qué no decirlo, su peso político en la escena internacional es mucho más alto actualmente que cualquier otro país del continente europeo. Subdesarrollo y liderazgo regional son clave para la organización de cualquier evento mundial. Poco podíamos hacer los demás.
Por todo esto creo y esperaba que Rusia lo organizara. Era difícil para la FIFA decir no a un mercado tan grande y en crecimiento, millones de nuevos aficionados al fin y al cabo; y seguir teniendo la sensación de que esta organización apoya el mundo multipolar al que cada día avanzamos más a pasos gigantes. Se le puede acusar de todo a la FIFA, pero de eurocéntrica, me temo que no.
El caso de Qatar como organizador de 2022 es, en mi opinión, completamente injustificado y quizá, la peor elección de la historia. No ya sólo porque no logro encontrar una ventaja competitiva con respecto a Australia, Estados Unidos, Japón y Corea, sino porque estamos ante un país de apenas millón y medio de personas, que en verano alcanza una temperatura máxima media de 40º y cuyo sistema político es más propio de una dictadura feudal que de un Estado del siglo XXI. No podemos pasar por alto la discriminación a gays y mujeres entre otros colectivos, así como que apenas cuenta con tres estadios construidos, una afición y tradición futbolística ridícula y que es más que dudoso cómo serán recibidos esos aficionados occidentales tan heterogéneos que son capaces de aglutinar a brasileñas, hooligans borrachos y parejas gays en torno a un estadio.
No creo igualmente que sea Qatar el mejor representante del mundo islámico, si es que ha sido éste el motivo por el cual ha recibido tan importante elección. Creo que mucho mejor habría sido Marruecos o Egipto, aún sabiendas de que no se presentaron. Tampoco creo que el querer llevarlo a situaciones extremas para los deportistas, pues esta misma semana se ha planteado la posibilidad de trasladarlo a invierno con el fin de evitar las elevadas temperaturas y con este argumento el próximo en organizarlo sería Groenlandia. Apoyar a un país en desarrollo en este caso no es creíble, pues Qatar concentra tal nivel de riquiza en tan pocas manos, que es quizá uno de los mayores insultos a la justicia social que existe hoy día.
En mi opinión, la FIFA ha decidido conceder el mundial de fútbol de 2022 al dinero. Es decir, la elección de Qatar ha sido gracias y mediante, a la compra directa o indirecta de los electores de la FIFA. Tan sólo podemos basarnos en varios reportajes de la BBC donde se muestran tratos corruptos entre emisarios del fútbol y autoridades del emirato, del acuerdo público de apoyo mutuo Qatar-España (lo cual no es poco, pues esto les concedía el apoyo de Latinoamérica, casi dos federaciones enteras de la FIFA) y en las propias especulaciones, pero creo que, siendo sensatos, no hay forma de entender que un evento de este calibre se puede otorgar a un Estado donde no existe la democracia, la infraestructura deportiva apenas está implantad, las dimensiones del propio país lo desaconsejan y las condiciones climáticas en verano son inhumanas.
¿Qué tenía Qatar que no tuvieran Australia, Estados Unidos, Japón y Corea?
Muy buen artículo Nacho, pero yo pienso que el Mundial 2018 tendría que haber ido a la candidatura Ibérica o en todo caso Inglaterra (mejor preparadas) y dejar el de Rusia para 2022 u otra ocasión (la rotación de continentes de hoy en día no se puede evitar). Pero está claro que la pela es la pela y manda en la FIFA...será muy espectacular en Qatar, pero también será una decepción.
ResponderSuprimirBuen post pero creo que no debes utilizar la palabra "islam" como si los musulmanes fueran racistas, vamos a ver yo soy musulman no practicante pero se lo que es el islam muy bien, Cualquier mujer Europea o de otra religión se debe vestir como le da la gana ya que su religion es respetada pero el caso de musulmania, es como llamo yo a qatar, es un pais pesado pero vamos...
ResponderSuprimirAllí si que habra conflictos pero entre ellos mismos, son los que menos respetan el islam y lo practican como les da la gana, en ninguna página del Qorán pone que hay que matar a los gays o asesinar a alguien, el islam es una religion de paz pero siempre habra gente que haga que signifique lo contrario, qatar es una mafia de varios politicos corruptos, el pértoleo que tienen ningún pais pobre se benificia de el, en el qoran pone que debemos dar lismosnas y si eres rico debes donar una parte de tu dinero a tu hermano porbe y da igual la religion que practique, pero Qatar hacer todo lo contrario, trae a su hermano pobre de la india para hacerle trabajar como un burro y pagar con centavos, los inmigrantes que hay alli no podrán denunciar nada ya que son "ilegales" y les corren del pais cuando ya no pueden más.
Me da rabia como casi todos los musulmanes no hagan lo que se pone en el libro, todos a su bola y crean una religion que no existe porque en ningun capitulo pone que tienes que matar a gays o lesbianas.
En fin...
un saludo y féliz 2011
Por cierto tienes una gran soltura al escribir, sigue así amigo!
ResponderSuprimirpues tiene toda la razon, no debi intentar relacionar Islam con racismo, pues son elementos completamente diferentes y sin relacion alguna. No fue mi intencion en absoluto, y de hecho en España la epoca musulmana no fue precisamente tan fundamentalista e intolerante como el cristianismo barbaro que asolaba Europa.
ResponderSuprimirRespecto lo que predica el Coran y lo que hacen algunos creyentes, podemos compararlo igualmente con el catolicismo y los casos de pederastia, intolerancia y abusos de poder. La dictadura de Franco sin ir mas lejos tuvo a la Iglesia como principal aliado,señalando incluso a quienes debian ser asesinados y torturados...en cambio, preceptos como “uno no podía servir a Dios y a los ricos a la vez” (Mateo, 6,24 16:13) son para leer pero no para cumplir.
Un saludo y muchisimas gracias por sus comentarios. Que tenga un genial 2011!
Totalmente de acuerdo con lo de Qatar, esos hijos de puta lo único que tienen es pasta del petróleo, pero dejalos, si ese sueño no creo que les dure más de 50 años. No invierten en nada, solamente en ser unos desgraciados cogiendo el coche 4x4 y comiendo petroleo, no tienen ni autobuses. Cuando el combustible de automoción deje de serlo, se quedarán con lo que se merecen, con la mierda, el machismo el todo su pensamiento retrógrado (y hartos de calor).
ResponderSuprimir